Residencia Geriátrica y Unidad de Estancia Diurna Personalia Baena (Córdoba)
Instalaciones
La Residencia Personalia cuenta con 50 habitaciones individuales y 40 dobles. Todas ellas son amplias, de entre 17 y 23 metros cuadrados, y luminosas, y cuentan con un baño geriátrico incorporado.
Equipamiento de las habitaciones
Todas las habitaciones están dotadas de los últimos avances tecnológicos de confort y seguridad, como sistema Kirk de llamadas de aviso, toma de televisión, teléfono y sistema de protección contra incendios.
Además cuentan con armario individual accesible, camas geriátricas articuladas, sillón de respaldo alto, aparador o escritorio, mesilla de noche y televisor. Los residentes podrán tener en su habitación motivos de decoración y utensilios personales propios, siempre que no resulten inadecuados o peligrosos.
Espacios de atención
La residencia cuenta con amplios espacios de atención, que garantizan la aplicación eficiente del plan de cuidados: consulta médica, podología y odontología, unidad de enfermería para la atención de situaciones agudas, sala de fisioterapia y rehabilitación, sala de terapia ocupacional y peluquería.
Zonas comunes y de servicios
Las zonas comunes están diseñadas pensando en el confort y la calidad de vida de los residentes. Los principales espacios comunes son los siguientes:
- Comedor general y comedores en cada una de las plantas
- Sala polivalente
- Biblioteca y zona de nuevas tecnologías
- Salas de convivencia en cada planta
- Patio inglés de 500 metros cuadrados y terrazas
Las zonas de servicio aseguran el adecuado funcionamiento cotidiano del centro: despachos de administración, cocina, lavandería, velatorio, almacenes.
Equipamiento y confort
En toda la residencia se ha aplicado un diseño ambiental que pretende, por un lado, la creación de un clima acogedor, y por otro, la facilidad de orientación y la adecuación de los objetivos terapéuticos y asistenciales.
Consideramos que los espacios deben crearse para vivir, generando ambientes acogedores, humanos y cálidos, pero también deben ser lo más funcionales que sea posible, de manera que faciliten el trabajo de los profesionales. El diseño arquitectónico (totalmente libre de barreras) y la dotación de las ayudas técnicas necesarias contribuyen de forma decisiva a esta funcionalidad